Fresca como lechuga despierto. Mis destrozos de la noche pasada me parecen chistosos, recuerdo aquel taco de huevo con chorizo vegetariano que me comí y se me antoja de nuevo.
Anoche amé cosas que no había amado antes. Vacié mi cerebro para limpiarlo. Me revolqué en su líquido cefalorraquídeo, lo olí, lo sentí y me entregué.
¡Squich!
No hay comentarios:
Publicar un comentario