En el Maracuyá todos son color uva. Caminan sobre playas aceitosas que rodean sus diminutas islas. No hablan, pues no cuentan con boca para hablar. Por lo tanto se alimentan de ideas; de aquellas ideas que cansadas de tanto esperar a ser reencontradas en las cabezas, se marchan a su destino fatal.
Los maracuyeses son moras muy complicadas. Curan todo con canciones (De preferencia orquestales para la fiebre alta) y se niegan a caminar con el mismo pié cuando van de a dos. Sin embargo, disfrutan de tumbarse sobre los enormes erizos que hay por doquier y tomar el sol ahí (Les gustan más que las rocas porque son menos grises, y el gris significa silencio)
Sin embargo, a pesar de su increíble belleza, los maracuyás pueden ser maliciosos... arrancan las ideas más frescas de las cabezas y las plantan en otras para crear confusión en el individuo.
La única forma de evitar esto es criando flores de girasol en el cuero cabelludo por unos meses.
Si crio girasoles en mi cabeza no me robaran las ideas los malditos maracuyás???
ResponderEliminarAsí es jovencita
ResponderEliminarBien, lo pondré en acción, gracias!
ResponderEliminarEsa es la razón por la cual el maracuya suele saber delicioso
ResponderEliminarMmmmm helado de maracuyá!!
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